Collodion Negatives

Ayer estuve en la Viña Cousiño Macul.

Llegamos cerca de las 11 de la mañana, y luego de instalar todo el equipo (mantas, picnic, carpa, químicos, etc.) me dispuse a buscar un lugar para poner la cámara.

El parque es enorme, con árboles de 150 años, sol de otoño, un paisaje maravilloso.

Mi intención era practicar la toma de negativos, que no se hace igual que un ambrotipo. Hay que dejar la placa más tiempo en la plata, luego exponer casi el doble de tiempo, usar un revelador más alcalino, fijar con cianuro, para luego de todo este proceso, hacer lo que se llama “intensificación de la placa”, esto es, aumentar significativamente el contraste con una serie de químicos, para así poder hacer copias en papel salado.

La primera placa tuvo tiempo de exposición 6 minutos, f/32, lente 210mm.

La última placa tuvo tiempo de exposición 10 minutos mismo diaf. mismo lente, quedó muy bien.

A pesar que también llevé placas cargadas con película, en caso que todo esto fuera un desastre (uno nuca sabe), no fue necesario usarlas ya que todo funcionó muy bien.

Así es que luego de 5 horas en terreno y 4 placas tomadas, a tiempo de exposición en promedio de 10 minutos puedo decir que estoy satisfecha con los resultados.

Mi primera experiencia con negativos de colodión.

 

collodion negative DSCF0030 DSCF0033

3 de mayo

Hoy en la mañana me fui temprano al taller, y saqué una foto de unas suculentas que hace ya varias semanas venía mirando, luego de 2 placas, la tercera fue la definitiva.

Un ambrotipo para le día del colodión húmedo que además quedó seleccionado para el libro The Collodion Book que saldrá en octubre 2014.

ambrotipo 4x5

ambrotipo 4×5

3 mayo 2014

8×10

8x10

Este verano estuve practicando con la Deardorff 8×10, en mi camino hacia hacer colodión de ese tamaño, pero pensé que mejor comenzar con película, y luego de dominar bien la cámara pasar a vidrios, así es que la última semana de vacaciones me entretuve con este juguete, bastante más pesado que la 4×5.

 

8x10, film

Ojos que Ven Corazón que Siente

2014

Juan, 2014

El año pasado me invitaron a participar de un proyecto que me involucraba de dos maneras muy diferentes, una como fotógrafa y otra como familiar de un niño con Síndrome de Down. El proyecto se llama Ojos que ven, Corazón que siente y se trata de una exposición y libro que pretender promover la igualdad en los niños con discapacidad, en este caso particular con Síndrome de Down. La iniciativa convocó a 20 fotógrafos y 100 niños.

Entonces tuve que fotografiar 4 niños, entre ellos a mi hermano Juan de Dios. A él lo he fotografiado muchas veces, puedo decir que comencé como fotógrafa tomándole retratos a él cuando tenía 4 años, ahora tiene 19 y harto ha cambiado, pero de cierta manera existe una complicidad entre nosotros que al momento de poner la cámara frente a él es capaz de mirarme como si el tiempo no hubiera pasado.

Hoy se inauguró la exposición, con fotos grandes impresas puestas en unos soportes de fierro.

Las fotos las tomé con la Hasselblad y el lente 120mm, con película por supuesto.

 

Juan, 2000

Juan, 2000

Carrollian

Niñas

Niñas

Las niñas de vacaciones y yo queriendo sacar fotos…terrible porque tengo que llevarlas al taller, llenas de mochilas con juguetes para entretenerlas pero aún así, después de un rato dando vueltas aquí y allá (mi taller no es muy grande que digamos) comienzan a querer tomarlo todo. Esta vez logré controlar el desastre entregándoles una lupa y prendiendo la mesa de luz, así, ponían monedas, tijeras, incluso sus manos sobre la luz y miraban con la lupa los resultados muy entusiasmadas.

Mientras, yo preparaba el baño de plata para su limpieza al sol y limpiaba vidrios para poder tomar un par de fotos y probar una mezcla nueva de revelador que había preparado unos días antes y mi nuevo porta placas adaptado recientemente por Waldo, que atornilló un acrílico a las 4 esquinas. Así es que qué mejor que probar todo esto haciéndoles un retrato a las niñas!

Luego de tener listo el set sólo tuve que pedirles una vez que amablemente posaran para mi un minuto y que a cambio les regalaría un par de guantes de latex a cada una, con lo cual accedieron inmediatamente. Para que no se movieran tanto tuve que contarles un cuento delirante sobre elefantes con patas de piedras preciosas y demás durante la exposición, que duró aproximadamente 1 minuto. Me sentí cual Lewis Carroll inventando La Caza del Snark a sus pequeñas amigas (claro que mi imaginación no puede de ninguna manera compararse a la de Carroll.)

La foto resultó movida, como era de esperarse, pienso repetirla poniendo una luz continua en el patio que ilumine un poco más el exterior y así reducir el tiempo de exposición.

 

Must have: Sergio Larraín

Sergio Larraín (coincidencia de apellido solamente) murió en silencio en un tranquilo pueblo del norte de Chile, meditando y haciendo yoga. Pero en Francia ya esperaban su muerte, con un libro y una exposición que este año llega a Santiago al Museo de Bellas Artes (muestra itinerante).

Pero qué puedo decir yo sobre este personaje tan enigmático. Sólo que tuve el privilegio que conocerlo una vez, caminando con Luis por Providencia el año 2000 nos topamos con él que iba camino al dentista. Luis le dio la dirección del taller para que viniera a vernos ese día en la tarde, y así lo hizo. Nosotros, esperando su visita, teníamos sobre la mesa sus libros, y en cuanto llegó comenzamos a revisarlos. Se detuvo en una foto en particular, que nos dijo era su favorita, era una foto tomada en Londres en que aparecen muchos pájaros volando (página 149 del libro), nos dijo que le gustaba el caos y la geometría de aquella foto. Luego cambió de tema y comenzó a hablarnos del universo, el yoga y la importancia de encontrar la paz interior, de fotografía no habló más.

Personalmente me gustan sus fotos de los niños vagos, me tocan profundamente cada vez que las veo, ese desamparo y soledad de aquellos niños que sólo se tienen a ellos mismo, descalzos y con frío (como decía Gabriela Mistral, piececitos de niño, azulosos de frio…), esperando nada, sin ilusiones, sin futuro. Me producen una extrema compasión, a pesar que Sergio decía que aquellas fotos no habían servido de nada porque ahora la cantidad de niños vagos durmiendo debajo del río Mapocho se había triplicado. A pesar que esto es verdad, aquellas imágenes son únicas, el fotógrafo está tan involucrado que uno hasta puede sentir el olor y el tacto…uff que gran fotógrafo!

Es un libro que HAY que tener, y no hay excusa porque se encuentra en tres idiomas, para todos los gustos, español, francés e inglés.

Libro, 2013

Libro, 2013

Retrato

Mi hermana menor vive hace un tiempo en Berlín, no nos veíamos hace 1 año y medio, yImage estuvo hace poco aquí en Santiago por 2 semanas de visita. Bailarina talentosa, no podía perder la oportunidad de fotografiarla, aunque el retrato no es mi fuerte, tenemos una relación muy cercana y la confianza suficiente para para poder pedirle que posara para mi, con paciencia, y que me acompañara en este proceso lento. 

Armamos el set al interior del taller, un foco de luz continua, fondo negro. 3 minutos de exposición, no sé cómo pudo aguantar sin moverse. Me hubiera gustado tener más tiempo y hacerle más fotos, sólo  sacamos 4 placas, de las cuales sólo 2 valen la pena. 

En todo caso, fue el momento compartido y la complicidad lo que más me importó de esta sesión, ya que no sé cuándo volveré a verla.

Copia en papel

hojas, noviembre 2013

hojas, noviembre 2013

Hace unas semanas tomé esta fotografía y hoy tuve tiempo de probar hacer una ampliación en papel. Inevitablemente pierdo un poco las esquinas, ya que el porta negativo necesita sostener el vidrio. Esta copia es 20×25 de una placa de vidrio 4×5″. La definición es infinitamente superior a cualquier copia hecha a partir de negativo de gran formato.

Cambo 4×5

Algunas de las fotos que tomé con la Cambo 4×5 y que pude revelar el lunes.

 

Camino a Valle Exploradores

Camino a Valle Exploradores

 

Isla Macías

Isla Macías

 

Bosque de Arrayanes

Bosque de Arrayanes